La regularización dominial no es solo un trámite administrativo, sino una herramienta clave para brindar seguridad jurídica al inmueble y a quienes lo ocupan. En Córdoba, especialmente en zonas del interior, es frecuente encontrar propiedades ocupadas desde hace décadas sin título inscripto.
Esta situación deja al ocupante expuesto a conflictos futuros, dificulta operaciones como ventas o herencias y genera incertidumbre patrimonial. Regularizar el dominio permite transformar una situación precaria en un derecho plenamente reconocido por la ley.
Cada proceso de regularización debe analizarse en función de la documentación existente, el tiempo de ocupación y las particularidades del caso. Contar con asesoramiento legal adecuado permite elegir la vía correcta y avanzar con mayor previsibilidad, evitando conflictos innecesarios y protegiendo el patrimonio familiar.