En Córdoba es muy común encontrar inmuebles que fueron comprados o recibidos hace años, pero que nunca llegaron a escriturarse. Al principio, esta situación suele minimizarse, especialmente cuando no hay conflictos visibles. Sin embargo, con el paso del tiempo, la falta de escritura puede transformarse en un problema serio.
No contar con la escritura implica no ser titular registral del inmueble. Esto genera dificultades para vender, heredar, garantizar operaciones o defender la propiedad frente a terceros. Además, pueden surgir problemas si el titular original fallece, tiene deudas o si aparecen otros interesados en el mismo bien.
Regularizar una escritura no siempre es un trámite simple, pero cuanto antes se analice la situación, más alternativas existen. En algunos casos es posible avanzar de manera directa; en otros, será necesario recurrir a vías judiciales. La clave está en evaluar correctamente el caso y evitar que el problema se agrave por el paso del tiempo o la falta de acción.